jueves 8 de noviembre de 2007

El día viernes 26 de Octubre fue un día lleno de emociones. Desde la madrugada mi aguda preocupación fue encajar bien mi vestido para lucir lo más puramente bella. Una preciada llamada telefónica me arrebató del sueño y nunca más logré dormir. De allí en adelante todo fue concentrarse y atiesarse para lo que se venía: el acelerado lanzamiento del disco de Sindicato Sonoro "Kumbiamba"......Una vez resuelto el sunto de la ropa, tuve que morir bailando para entrar en calor y bajar la poderosa exaltación que me turbaba. Llegue casi tranquila a la tediosa prueba de sonido. Sólo casi. Y aunque odio las pruebas de sonido, mi alma se regaba de una comprensiva alegria que no podía sino que emanarme del corazón. Algo había en aquella movida y soleada tarde de octubre. Algo que era más importante que cualquier lanzamiento de disco que uno pueda tener. Algo de mi amor quizás.
Cuando comenzó el concierto, mis nervios estorbaban cualquier intento de goze con la música y yo debía lograr de una u otra forma, la anhelada comunión para poder apaciaguarme. No fué fácil, pero al final de cuentas logré encauzar el delirio. Sostuve con entonados versos la esquiva mirada y traspasé el cristal con la vehemencia de una dulce voz. Me volví complice y me ví de pronto transformando mi genuino amor en canción. Y vaya cómo una simple canción puede traspasarle a uno el corazón. Una simple canción que no me pertenece. Aunque haya sido yo quien la escribió. Yo quien le diera vida y existencia musical.
No me pertenece, porque pertenecía a todo aquel que dispusiera su alma para aprehenderla. Naturalmente, mi pequeño carnaval tenía un nombre de tibias manos, tenía un pañuelo y muchos colores deslumbrantes que yo debía acariciar. Pero lamentablemente mi canción nunca será mia. Y peor aún, talvez nunca lo fué.
Pude haber divulgado el amor con que la hice. Pero mientras la interpretaba y se perdía ante mis ojos , ante los asistentes, ante su suerte, me desaparecí en un precipicio de estrechez y de coraje.
Pero fuí casi feliz aquella noche de concierto.
Porque haya parido mi noche una vaga novela que sin cortejo pasará a la historia.



sábado 6 de octubre de 2007

I can't get no satisfaction....and I try, and I try ,yes I try

lunes 10 de septiembre de 2007

Cindy sherman

Tengo una llama abierta que quema mi alma, me sana, me sana
estoy cruzando un puente sin suelo, lo siento, lo siento
Quizás sea tiempo, de morir por ahora, para revivir
y así aprender a dar luz, aprender a dar luz ...
aunque parece que no regresaré.........

jueves 26 de julio de 2007


"...Y si de pronto una polilla se para al borde de un làpiz y late como un fuego ceniciento, mírala , yo la estoy mirando, estoy palpando su corazón pequeñísimo,y la oigo, esa polilla resuena en la pasta de cristal congelado, no todo está perdido......" ( J.C.)

Revelación

Recuerdo haber vivido uno de los momentos más felices de mi vida, precisamente, cuando me compré un televisor.
Puede parecer consumista y hasta risible para algunos, pero cuando llevas varios años sin saber lo que sucede a tu alrededor y, te enteras de lo que sucede en el mundo únicamente cuando vas caminando y lees los titulares en los kioskos ( porque los diarios no existen ni siquiera para leerlos en el baño)... O más aún,cuando no falta quien te reclama : oye, pero ¿cómo no te enteraste de... ??? o peor aún, ¿en qué planeta vives???.....resulta tan alarmante para tu conciencia que te planteas, sin titubear, la posibilidad de adquirir uno de estos sobre-explotados aparatos.

Sin embargo, creo sinceramente que detrás de toda esta superficial excusa, hay varios escenarios que se nos revelan bajo esta presencia televisable .Uno de ellos podría ser, precisamente cuando llegas a casa y no existe más dialogo que el que te inventas contigo mismo. Entonces, enciendes el televisor.... Cuando te cansas del estático ordenamiento de tu cuarto. Enciendes el televisor. Cuando la música que escuchas, tu degustada música, ya no logra arrancar el aislamiento social en el cual te remueves y recabas la conciencia . Enciendes el televisor. Cuando los libros ya no son un espacio de deleite y distensión. Entonces, enciendes el televisor.Cuando te aplastan las expectaciones y ahogas la belleza del silencio.Cuando te entristece la nobleza del recuerdo...Cuando terminas de llorar...
Es entonces, cuando enciendes el televisor.

Ha pasado un tiempo desde que adquirí ese ansiado “televisor”. Mi padre aún recuerda que mi felicidad en aquel momento era impagable. Que sólo se asimilaba a la alegría candorosa de un niño que recibe su más anhelado obsequio.Puedo contar sin dificultad las veces que he encendido este cuestionado aparato.Que no han sido muchas la verdad. Aunque puedo asegurar que ha sido gratificante su aporte a mi vida.

Mientras la gente le da variados usos, debo confesar que quedé perpleja cuando oí una conversación en la micro hace algunos días. Se trataba de unos universitarios que aseguraban no poder vivir sin el televisor... y más aún, afirmaban ver solo canales de televisión abierta (nacionales) que peor aún, es la meca más pestilente que se le pueda entregar a la gente en nuestro país. Uno de los jóvenes decía que llegaba a estudiar a su casa y lo primero que hacía era encender la tele y ponerla en “mute” mientras estudiaba (¡!).... En casa de mis padres la pobre tele trasmite casi las 24 horas, ya que permanece encendida aún cuando no hay nadie mirándola... Y en más de alguna oportunidad he escuchado decir a mi hermana que se moriría en un lugar en donde no haya tele (creo entender que esa debe ser la razón por la cual nunca me visita...).

De hogar en hogar, este aparato se convierte en un miembro más de la familia. Aunque claro, sigue siendo una presencia que no llora, que no mama ,que no reclama. Brinda su compañía y se sienta a charlar en vuestra mesa. Mientras impone sus temas de conversación sobre todo al medio día, en que la gente se hace parte de los “Intelectuales de la farándula”, y se juntan todos a la misma hora a debatir sobre un tema de interés público. Me pueden responder : ¿a quién chu..%%%t··#.... le puede interesar si “Cote” le fue infiel a su honorable esposo, el “Mago Jiménez”, con un mentecato futbolista de apellido “Pinilla” ???
Me pueden responder ¿cómo es posible que en una casa que se está cayendo de a pedazos, en donde no les alcanza para cubrir sus necesidades básicas, exista una televisión en cada habitación?
Entiendo que es una cuestión generacional. También entiendo que los tratados de comercio internacional nos permiten acceder fácilmente a este tipo de tecnologías(y sobre todo las casas comerciales!)...Lo entiendo, está bien ... me calmo... lo entiendo...

Mejor volvamos al caso.Paradójicamente mi emoción, esa de la cual mi padre aún se acuerda, se debió principalmente al largo tiempo que tuve que esperar para lograr adquirir una “Tele”.Y debo recalcar que era una necesidad que se estaba volviendo vital . Claro, cuando ya no te queda tiempo ni para ir al cine, una tele se vuelve esencial.Y es aquí donde talvez yo encuentre mi punto máximo de esplendor en todo esto.
Fue el cine quien me empujó a amparar con tanta devoción ese aparato en mi habitación. Pues, eran tantos las paisajes que debía contemplar, tanta la belleza que se perdía de mi vista, tal la necesidad de imagen en mi vida que llegué a acumular decenas de películas y visiones que aún me mantienen enalteciendo el espíritu.

Y es que tuve una revelación... descubrí que mi vida es un film......
Sí, un film con una descomunal banda sonora que nunca termina.
Tengo una canción para cada imagen.Un tema para cada recuerdo...
Cuando encendí por primera vez mi televisor y logré hipnotizarme con la primera fotografía en movimiento, sentí tan desenterrada mi niñez, que sólo comparé esos momentos, a esas estancias ajenas a las cuales uno anhela volver y volver .
Y es que suelo ventilarme con visiones encantadas. Y es asombroso ver cómo estas imágenes se hacen realidad a través del ingenio de un director de cine, iluminando cada segundo en que te aprestas a soñar... No es raro para mí. Y no lo será nunca. A menudo siento que una banda de músicos comienza a seguirme, entonando una gran revolución a mis espaldas. También puedo ver que una novia voladora se pasea como un pájaro que se filtra entre las nubes....Ellos siempre me visitan... se eternizan y yo los invito a comer a mi mesa.

lunes 23 de julio de 2007

Fuji......... (Spinetta)



Has dejado noches, noches del adiós, la certeza de tus ojos, cree que me voy . . .
Has dejado un cielo, para amanecerlo a la vez, allí . . .
Cruzas solo puentes, puentes entre tí . . . Las flores y el silencio, son cosas de tu amor . . Has dejado un río, para atravesarlo a la vez,allí...
Y es que me espera, y cobijo me dará . . . entre sus manos, hasta que luego me refugio con el mundo . . .Y me hace las señales, con las piernas desde un punto de la calle, desolada, y es que puedo soportar, esta distancia, y es que te has impreso en mí, como una luz............

martes 17 de julio de 2007

Festejo

Sostengo un puñado de seda y de muerte platónica.
Las señales que ampararon mis ojos grises.
El apodo que me dieron todos aquellos fantasmas de almendra.
La piedra tosca curtida de sol y estrella.
El polvo genuino de ave migratoria que descansa inmovil, y reposa más joven que el Antes,
yace cubierto entre arbustos trepadores.

Sostengo de malas ansias,
como botones surtidos de colores y formas,
enardecidas emociones.
Un muestrario de delirios,
un compilado de roces, de apegos y rumores tibios
que desencadenan mi historia sobre tu historia.
Aunque mi nombre no sea tu nombre.
Anque mis ganas hoy, no sean tus ganas.

Sostengo una algarabía de silencios nocturnos,
como centésimas de tiempo restante y sonoro.
Querencia de norte, querencia de sur.
Querencia de plieques y honduras ínfimas,
cual vertiente religada de nostalgia y alegría suspendida.

Sostengo una valija de enseres y rarezas.
Soy de andares y largos plazos,
escarbe de tierras rastreando tu andanza.
Vengo del alto y suntuoso misterio crepuscular
a ser recuerdo en la idígena sombra.
Vengo a ser regazo en tu dolor clandestino
envuelta como niña en un vestido primavera.

Sostengo el canto de las olas
como ritual rebelde y acompasado.
Sostengo una semilla perenne y azarosa
como un anuncio de mi origen y existencia.

¡Oh, romanza de luna escualida y creciente!
Tú que emerges de la insistencia del Sino-astro,
Asoma tu rostro hermoso y desnudo,
acércate a celebrar esta comparsa.
Ven, a completar este milagro.